Queridos Hermanos:
Me dirijo a todos Ustedes, como Hermano Mayor de una nueva Junta que comienza a caminar, y ante todo quiero pediros vuestra colaboración.
Colaboración entre todos para que seamos capaces de formar una verdadera Hermandad y un auténtico Grupo Humano que consiga hacer nuestra querida Hermandad cada vez más grande.
Por otro lado quiero haceros a todos un doble ofrecimiento:
En primer lugar a nivel personal; aquí me tenéis a vuestra disposición para cualquier cosa que necesitéis o cualquier asunto que pueda surgir.
En segundo lugar, a nivel de nuestra Casa de Hermandad. Para todos y para todo: para trabajar y para disfrutar. Os animo a todos a venir a Vuestra Casa y que lleguemos a formar ese grupo de Verdaderos Hermanos, que sepamos aumentar la adoración al Santísimo Sacramento del Altar y la devoción a Nuestro Padre Jesús Redentor Cautivo y a Nuestra Señora de las Lágrimas.
Un fuerte abrazo a todos. Eduardo Romero Labourdette
Hermano Mayor |